No es una prótesis. No es una impresión 3D.
Es una maqueta de cartílago costal, tallada completamente a mano por la Dra. Valotta, que servirá como la estructura sobre la cual se reconstruirá una nueva oreja.
Cada curva, cada relieve y cada milímetro son esculpidos manualmente a partir del cartílago de las costillas del propio paciente.
Esta etapa probablemente sea una de las más exigentes de toda la cirugía.
No existe un molde universal. No existe una máquina que lo haga.
Depende de la experiencia, el conocimiento anatómico y la habilidad artística del cirujano.
Una reconstrucción auricular exitosa comienza mucho antes de entrar al quirófano. Comienza con la capacidad de transformar un bloque de cartílago en una estructura tridimensional que reproduzca la anatomía de una oreja normal.