Para definir las orejas en asa tenemos que definir primero qué es una oreja normal. La silueta de una oreja normal debe verse de frente, de forma convexa, la parte superior debe esconderse un poco, la parte media sobresalir un poco y el lóbulo esconderse también. A pesar de que las orejas no están en la cara, sino en el cráneo, aportan mucha belleza al óvalo facial. Vistas de atrás, sobresalen del cráneo en un ángulo aproximado de 20 a 30 grados. En una oreja en asa, este ángulo es mucho mayor, y la oreja de frente se ve más de la cuenta, y a veces se ve en forma completa, quedando en un ángulo de prácticamente 90 grados con respecto al plano de la cara. Esto produce un efecto distractivo que acapara la atención, enmascarando los demás rasgos faciales, que a pesar de su belleza, por este motivo pueden pasar a segundo plano.
Las orejas en asa pueden deberse a dos factores:
A una excesiva proyección de la concha auricular: la concha auricular está en la PARTE MEDIA de la oreja.
A un desplegamiento del antehélix: la oreja se despliega en demasía en la parte SUPERIOR, ya que el pliegue del antehélix que lleva este sector hacia atrás, no está formado o es insuficiente.
La oreja en asa de un paciente puede deberse a una de estas dos causas, o a ambas a la vez. Cuando no se realiza un buen diagnóstico y se trata solamente la concha, que es lo más común, queda la típica oreja de teléfono, en donde queda aplastada la parte media y salida la parte superior y el lóbulo, quedando una forma cóncava, que es lo contrario a lo que debería ser, por eso queda tan antiestético. Veremos la solución a esto en el apartado de AURICULOPLASTIA SECUNDARIA.
En muchos casos las orejas además de estar desplegadas, son grandes para la cara del paciente. Esto será tratado en el apartado OREJAS GRANDES.
A continuación, veremos algunos ejemplos de lo antedicho, y su tratamiento. Las fotos de antes se muestran en las hileras superiores, y las de después, en las hileras inferiores:
Estos 2 casos pueden parecer iguales a los anteriores, pero no lo son. Si se fijan bien, las orejas están abiertas en el sector superior y no a nivel de la concha. El antehélix está desplegado, y eso puede verse bien en la foto preoperatoria de perfil del primer caso, donde en vez de verse la oreja completa, se ve sólo el borde. En esta situación, pegar la oreja al nivel de la concha sería un error que llevaría a la deformidad postoperatoria llamada "Oreja de teléfono", que veremos en el apartado especial dedicado a la AURICULOPLASTIA SECUNDARIA. El tratamiento correcto en estos casos es el plegamiento del antehélix, ya sea por vía anterior o por vía posterior, como se realizó en estos casos. Un correcto diagnóstico es fundamental para elegir la técnica quirúrgica adecuada para cada paciente.
En esta paciente, el problema reside tanto en la concha como en el antehélix desplegado, lo que conlleva una excesiva proyección de las orejas, que se ven prácticamente completas en la vista de frente. Se corrigieron ambos problemas por vía posterior. La falla en el diagnóstico correcto en estos casos es muy frecuente, dejando un resultado incompleto, o lo que es peor, una secuela, tema que abordaremos en profundidad en el apartado de AURICULOPLASTIA SECUNDARIA.