Reconstrucción auricular

Secuelas de cirugías previas

“El resultado nunca será como el de una microtia virgen.”

Toda operación previa, por más insignificante que parezca, perjudica la futura reconstrucción. No dejen tocar a sus niños a menos que haya una razón medica importante (colesteatoma). No dejen que les implanten dispositivos para audición sin consultar con el cirujano a cargo de la reconstrucción de la oreja.

Cuando los pacientes ya vienen operados con malos resultados, las cosas se complican. Mismo cuando vienen con procedimientos menores que parecen inofensivos, el daño en la cobertura ya está hecho. Nunca voy a entender este tipo de procedimientos que parecen "menores" y que involucran sólo tejidos blandos ya que no aportan ningún beneficio a nivel estético y dañan los tejidos. Los cirujanos trabajamos con tejido vivo, y si éste no está presente por daño previo, lamentablemente no hay nada que hacer. Esto es más frecuente de ver cuando hay múltiples operaciones, es por esto que cuando me consultan por estos casos yo sugiero que NO DEJEN TOCAR más a los pacientes. Cuanto más los dejen operar por manos no expertas, menores serán las chances de corrección.

Lo primero que evaluamos es si el paciente tiene una zona dadora disponible en el tórax, esto quiere decir que no hayan sacado cartílago de los dos lados. Si así lo hicieron, en algunos casos sacan muy poco y quizás se puede tener resto de material para trabajar. Para saber esto hay que hacer una tomografía de la zona con reconstrucción 3D que nos permitirá ver qué quedo y si se puede trabajar con eso.

Lo segundo que tenemos que evaluar es si el tejido blando que tiene el paciente en la zona es adecuado para cubrir la nueva maqueta o si se necesita tejido adicional. Este tejido adicional lo encontramos debajo del cuero cabelludo y está irrigado por la arteria temporal superficial. Evaluaremos si está cortada o no mediante un estudio que hacemos en el consultorio llamado Doppler. Si hay cicatrices en el cuero cabelludo, las chances bajan.

Otra cosa a tener en cuenta es que no sabemos de cuantas cirugías estamos hablando. Puede ser una, pueden ser 3 o 4. Depende de cada caso particular.

Considerando todo esto, tenemos 3 situaciones, dando por sentado que en todas tenemos cartílago en el tórax para trabajar:

Situación 1

La piel local es suficiente para cubrir nuestra maqueta: no necesitamos fascia. Son los casos más raros. Si hay fascia, preferimos utilizarla en todos los casos porque nos va a dar más vuelo para cubrir nuestra maqueta tridimensional.

Situación 2

La piel local no es suficiente y tenemos la fascia con su arteria intacta: haremos nuestra maqueta de cartílago y la cubriremos con fascia más injerto de piel. Conservaremos el tejido que se encuentre en buen estado, que por lo general es el lóbulo. Todo lo que tenga cicatrices o se encuentre fibroso y en malas condiciones, se reemplaza. Dependiendo de la cantidad de tejido blando que haya que reemplazar, hay dos formas de hacer esto: con una LENGUA DE FASCIA o con una FASCIA COMPLETA.

Situación 3

La piel local no es suficiente para cubrir la maqueta, no hay arteria ni fascia, pero se puede intentar una cirugía de salvataje. Por supuesto comprometiendo al paciente y a la familia de que puede salir mal. Recordar que trabajamos con tejido vivo. Hay que tener presente también que estos casos pueden requerir varias cirugías para llegar al resultado final, siendo la primera cirugía la más importante. En algunos pocos casos, una sola cirugía alcanza.

Copyright © 2026 Dra. María Fernanda Valotta
Powered by Plantheo